Reflesiones de un dia cualquiera
Mayo 6, 2008 por sotilezas
Es primavera, se nota en el ambiente, en el gorjeo de los pájaros que oigo desde mi ventana, en el verdor del campo que en cuatro días se tornará en amarillento; las primaveras de Madrid son fugaces, no nos dan tiempo a disfrutarlas y pronto el calor del estío se colará hasta tus huesos, y el aliento caliente de la calle lo envolverá todo.
Pasó el largo puente sin poder disfrutarlo, pero no importa cuando tus seres queridos te necesitan; siempre pensé en emplear las horas ociosas que mis hijos me dejaron , en tareas humanitarias. Las circunstancias me lo han puesto en bandeja, sin salir de casa y ahora veo la dureza de la realidad ante lo etéreo de los sueños, y la dureza de los imperativos que te rodean.
Hay ocasiones en que se anhela la libertad que te proporcionaría no tener a nadie que pusiese contrapisas a tus proyectos, volcarte en ellos y aprender de tus errores, pero de los ” tuyos” no del resultado al que te lleva el tener que pensar en los demás, en los que te demandan atención continuamente , a veces sin dar nada a cambio.
Quisiera estar rodeada de gente que valorara mis inquietudes, que fuese capaz de ver la belleza de cosas sencillas como un amanecer tranquilo, la dulzura de una caricia, el compartir un bonito sueño,…
¿Por qué todo aquello que llenó tu vida en un momento determinado llega a convertirse en una utopía?
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